Aún en la pérdida se puede ganar

 Alfonso Osorio

"Por lo cual, aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene, más bien te ruego por amor, siendo como soy, Pablo ya anciano, y ahora, además, prisionero de Jesucristo; te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil, el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo. Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio; pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario. Porque quizá para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor. Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo. Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta. Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes también. Sí, hermano, tenga yo algún provecho de ti en el Señor; conforta mi corazón en el Señor. Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo." Filemón 1:8-21

Filemón era un hombre de Dios, era ejemplar. de hecho el Apóstol Pablo le llama "Colaborador", con lo cual sabemos que era trabajador, fiel, generoso, desprendido, tenía la Iglesia en su casa y había sido alguien que confortaba el corazón de los Santos. ¡Qué hermosa descripción bíblica de una persona!
Por otro lado tenemos a Onésimo el cual antes inútil, ahora útil. Todos de alguna manera nos identificamos con el pues Dios nos ha hecho útiles y con propósito. Aunque no quiero hablar en estas líneas de Onésimo cabe mencionarlo. Filemón se encontraba frente a un nuevo reto; Retener o perder. Así como Filemón tenemos que aprender a perder para ganar.

"Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
Mt. 10.38; Lc. 14.27.
 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
Mt. 10.39; Lc. 17.33; Jn. 12.25.
 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?" Mt.16:24-26

 Filemón era generoso pero ahora tenía que elegir entre retener o devolver a Onésimo ya sea para que le sirviera, para castigarle o para hacer justicia ya que un esclavo que escapaba merecía ser castigado o liberarle. El Apóstol Pablo le anima a ir a un nuevo nivel de generosidad; "Piérdelo" para que gane el Reino, "Piérdelo" para que gane yo. 

En ocasiones como padres tendremos que soltar algún día a nuestros hijos, como líderes cristianos tendremos que soltar a nuestros más útiles colaboradores, como pastores soltar a nuestros discípulos que hemos formado por años, y como creyentes soltar planes, proyectos, sueños, tiempo. En momentos parece que perdemos, pero si aprendemos a no retener y tomar una actitud de sembrar, todo cambia. 
No es lo mismo enterrar que sembrar, parece la misma acción pero la diferencia consiste en el propósito y por tanto el cuidado posterior de lo sembrado. ¿Qué has perdido en esta temporada? Te animo a soltarlo, no retenerlo, no sufrirlo y mejor sembrarlo entregándoselo a Dios. 

¿Has perdido economía, trabajo, estabilidad, sueños, planes o incluso a un ser amado? Dale propósito a esa pérdida entregándoselo a Dios y sembrándolo. Por otro lado ¿Dios ha estado animándote a soltar algo o alguien? Piensa en que al parecer perderás tu pero ganará el Reino de Dios, ganarán otros y así tú también recibirás recompensa, pues Dios siempre recompensa con multiplicación a aquel que sabe sembrar.

"Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno." Mr.4:8

Comentarios

Entradas populares